Alertan en Foro sobre deepfakes y responsabilidad legal en uso de la IA
- Por Editora M
Ciudad Juárez.- En el contexto del foro Transformando Fronteras, celebrado en el Museo de la Revolución en la Frontera (MUREF), la conversación sobre el futuro del comercio internacional se centró en un punto crítico; la seguridad digital en un entorno cada vez más automatizado.
Con más de tres décadas de experiencia en tecnología y logística, John Alaster Love delineó un panorama en el que la innovación avanza a gran velocidad, pero también lo hacen los riesgos.
Desde su experiencia operando en México y Estados Unidos, describió cómo la región fronteriza particularmente en zonas como Tamaulipas y Nuevo México, se ha convertido en un nodo estratégico donde convergen empresas logísticas, agentes aduanales y desarrolladores de soluciones tecnológicas que buscan hacer más eficiente y segura la cadena de suministro.
En ese escenario, explicó, la inteligencia artificial se perfila como una herramienta clave para mejorar procesos, optimizar tiempos y fortalecer la toma de decisiones.
Sin embargo, insistió en que su adopción no debe desplazar al capital humano, sino potenciarlo. La tecnología, señaló, requiere supervisión, criterio y responsabilidad, especialmente cuando se trata de información sensible o procesos críticos del comercio internacional.
El especialista advirtió que uno de los mayores desafíos actuales es la sofisticación de los ciberataques.
Entre ellos, destacó el crecimiento de los llamados deep fakes, capaces de replicar con alta precisión la voz o imagen de una persona para vulnerar sistemas de autenticación.
Este tipo de amenazas ya ha tenido repercusiones en el sector financiero, donde la suplantación de identidad puede derivar en accesos indebidos a cuentas o en fraudes de alto impacto.
A la par del avance tecnológico, Love señaló que el marco legal en México comienza a evolucionar para responder a estos nuevos retos.
La posible integración de la inteligencia artificial en normativas como la Ley Aduanera y las disposiciones de protección de datos personales apunta a una mayor exigencia en materia de trazabilidad, resguardo de información y responsabilidad empresarial.
En este sentido, enfatizó que las organizaciones no solo deben invertir en tecnología, sino también en estrategias de prevención.
Identificar los datos sensibles, restringir su acceso y tener claridad sobre su ubicación dentro de los sistemas se vuelve fundamental.
Asimismo, subrayó que el uso de herramientas digitales por parte del personal, incluidas plataformas como ChatGPT, implica una responsabilidad directa para la empresa, aun cuando se utilicen cuentas personales.
Como parte de una ruta de acción, expuso la necesidad de integrar la ciberseguridad desde el diseño de las operaciones y no como una medida reactiva.
En esa línea, presentó alternativas de diagnóstico como las que ofrece Panacea, orientadas a evaluar en pocas semanas el nivel de cumplimiento y las áreas de riesgo dentro de las empresas.
La participación de Love dejó en claro que el futuro de la logística no solo depende de la innovación, sino de la capacidad de las organizaciones para anticipar amenazas, adaptarse a nuevas regulaciones y asumir con responsabilidad el uso de tecnologías emergentes.
En una frontera donde el flujo comercial es vital, la seguridad digital se posiciona ya no como una opción, sino como una prioridad estratégica.