Entrevistas

Enfrentan niñas y niños justicia que revictimiza: Lydia Cordero

  • Por Editora M

-Casa Amiga y academia buscan transformar el acceso a la justicia


Ciudad Juárez.- Para quienes han acompañado durante años a víctimas de violencia familiar y sexual en Ciudad Juárez, el problema no termina cuando una niña o un niño decide denunciar. 

En muchos casos, apenas comienza un camino complejo, desgastante y revictimizante dentro de las instituciones encargadas de impartir justicia.

Desde esa experiencia acumulada durante décadas de trabajo en sociedad civil, la directora de Casa Amiga Esther Chávez Cano, Lydia Cordero, calificó como “un momento histórico” la presentación de una guía pública construida a partir de más de dos años de investigación y la revisión de más de 400 expedientes de casos relacionados con niñas y niños víctimas de violencia.

La iniciativa nació de una alianza entre El Colegio de la Frontera Norte y Casa Amiga, encabezada por las investigadoras Ana Laura Ramírez, Julia Monárrez y Luciana Esther, quienes trabajaron junto a la organización en un análisis profundo de los procesos que enfrentan las infancias víctimas de violencia sexual y familiar.

Cordero explicó que uno de los principales retos para las organizaciones civiles es que la experiencia adquirida durante años de acompañamiento pocas veces logra documentarse y convertirse en herramientas útiles para fortalecer las capacidades institucionales. 

La intención de esta nueva guía es precisamente traducir ese conocimiento práctico en un referente teórico y metodológico que pueda ser utilizado por profesionales, autoridades y especialistas que trabajan con niñas y niños.

La directora de Casa Amiga advirtió que, pese a los avances en materia de derechos humanos, la violencia sexual infantil sigue evidenciando enormes vacíos institucionales. 

Señaló que el acceso a la justicia continúa siendo una de las barreras más difíciles para las víctimas, debido a que los procesos judiciales suelen estar diseñados desde una lógica adulta, sin considerar las condiciones emocionales, psicológicas y cognitivas de la infancia.

Explicó que, cuando una niña o un niño se atreve a denunciar, frecuentemente enfrenta procedimientos largos y desgastantes donde las pruebas, entrevistas y evaluaciones terminan convirtiéndose en mecanismos de revictimización. 

En muchos casos, dijo, las víctimas deben repetir sus testimonios múltiples veces ante diferentes instancias, sin protocolos adecuados ni herramientas especializadas.

Para Casa Amiga, el problema de fondo es la ausencia de una verdadera perspectiva de infancia dentro del sistema de justicia. 

Cordero sostuvo que no pueden utilizarse las mismas técnicas, metodologías ni evaluaciones que se aplican con personas adultas cuando se trabaja con menores de edad, especialmente en casos relacionados con violencia sexual.

Bajo esa lógica, insistió en la necesidad de que el Poder Judicial y las fiscalías incorporen herramientas especializadas y mecanismos de atención adaptados a niñas y niños, con el objetivo de garantizar procesos más sensibles, eficaces y menos traumáticos.

La guía elaborada entre la academia y la sociedad civil busca convertirse en un documento de consulta pública que fortalezca la atención institucional y contribuya a mejorar el acompañamiento a víctimas infantiles en Ciudad Juárez. 

Además, pretende servir como un referente citable tanto desde la experiencia práctica como desde el ámbito académico.

Cordero subrayó que existe una deuda histórica con las infancias de Ciudad Juárez y consideró que este trabajo representa un paso importante para saldar parte de esa responsabilidad colectiva.

Afirmó que fortalecer el acceso a la justicia para niñas y niños no solo implica modificar procedimientos, sino transformar la manera en que las instituciones escuchan, creen y protegen a quienes denuncian violencia.