Entrevistas

Más que canchas el legado social del Mundial 2026: Sebastián Brenes

  • Por Editora M

Ciudad Juárez.— Mientras millones de personas en el mundo dirigirán su atención hacia la Copa Mundial de la FIFA 2026, en colonias de Ciudad Juárez el verdadero partido se juega lejos de los estadios.

Ahí, donde durante años los espacios públicos permanecieron deteriorados, con poca iluminación o simplemente abandonados, comienza a tomar forma una estrategia que busca convertir el deporte en una herramienta para reconstruir el tejido social.

Las canchas incorporadas al programa nacional Mundial Social 2026 entran en su fase final de construcción y rehabilitación.

Cuatro espacios deportivos se encuentran prácticamente concluidos y únicamente esperan detalles menores de pintura y acabados para ser entregados a la comunidad.

Para el director de Participación Ciudadana, Sebastián Aguilera Brenes, el alcance del proyecto trasciende la obra pública. Explica que cada cancha representa un punto de encuentro para las familias, un espacio donde niñas, niños y jóvenes puedan convivir de manera segura, practicar deporte y fortalecer los vínculos comunitarios.

Las intervenciones realizadas en sectores como Julio Deportivo, La Revolución y Horizontes ya concluyeron en su parte estructural.

Paralelamente, continúan los trabajos en las nuevas canchas construidas desde cero, donde ya fue instalado el pasto sintético junto con el relleno de caucho que protege las articulaciones de los jugadores, mejora el desempeño deportivo y prolonga la vida útil de la superficie.

A estas obras se suman porterías, iluminación de alta eficiencia, cercado metálico y mallas de protección, infraestructura que permitirá extender los horarios de uso, ofrecer mayor seguridad a los usuarios y mantener mejores condiciones para la práctica deportiva.

Aguilera Brenes sostiene que recuperar un espacio público significa mucho más que renovar una instalación física.

Implica devolverle a la comunidad un lugar donde las personas puedan reunirse, convivir y apropiarse nuevamente de su entorno.

Considera que cuando una colonia cuenta con espacios dignos para el deporte y la recreación, también se fortalecen la participación ciudadana, la convivencia vecinal y el sentido de pertenencia.

La estrategia forma parte del programa impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo denominado Mundial Social 2026, cuyo propósito es aprovechar la realización de la Copa Mundial como una política pública orientada a promover la activación física, la inclusión social, la prevención de la violencia y la recuperación de espacios comunitarios.

A nivel nacional, el proyecto contempla la construcción y rehabilitación de cuatro mil 208 canchas de futbol durante 2026.

De ellas, mil 200 serán intervenidas directamente por el Gobierno Federal mediante la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), con la finalidad de dejar infraestructura permanente que continúe beneficiando a la población una vez concluido el torneo internacional.

Sin embargo, el alcance del programa no termina con la infraestructura.

También prevé la realización de más de cinco mil actividades culturales, educativas, recreativas y de promoción de la salud en distintas entidades del país, buscando que el Mundial deje una huella social más profunda que la estrictamente deportiva.

En Ciudad Juárez, la recuperación de estos espacios adquiere una relevancia particular. Diversos sectores de la ciudad enfrentan desde hace años una limitada disponibilidad de áreas públicas para la convivencia, mientras que el crecimiento urbano ha incrementado la demanda de instalaciones deportivas accesibles para la población.

Especialistas en desarrollo comunitario coinciden en que los espacios públicos bien mantenidos pueden contribuir a disminuir factores de riesgo asociados con la violencia, fortalecer la cohesión social y generar mejores oportunidades para la convivencia intergeneracional.

En ese sentido, las nuevas canchas buscan convertirse en centros de actividad permanente para vecinos, clubes deportivos, organizaciones civiles y familias.

Actualmente, la Dirección de Participación Ciudadana realiza las últimas revisiones técnicas de cada instalación para garantizar que las obras cumplan con los estándares de seguridad y funcionamiento antes de su apertura oficial.

Posteriormente se dará a conocer el esquema mediante el cual podrán ser utilizadas gratuitamente por equipos deportivos, organizaciones comunitarias y habitantes de las colonias beneficiadas, con el propósito de garantizar que los espacios permanezcan activos y bajo un modelo de corresponsabilidad ciudadana.

Para Sebastián Aguilera Brenes, el éxito del proyecto no dependerá únicamente de la calidad de la infraestructura, sino del uso que la comunidad haga de ella.

La aspiración es que cada cancha permanezca llena de niñas y niños jugando, jóvenes entrenando, familias conviviendo y vecinos organizando actividades que fortalezcan la vida comunitaria.

En una ciudad que durante décadas ha enfrentado importantes desafíos sociales, el rescate de espacios públicos representa una inversión que va más allá del concreto, el acero o el pasto sintético.

Constituye una apuesta por ofrecer oportunidades de desarrollo, promover estilos de vida saludables y construir comunidades más unidas.

Cuando el silbatazo final del Mundial 2026 marque el cierre del torneo, el desafío será que estas canchas continúen llenas de vida.

Ese será, quizá, el legado más importante que pueda dejar el futbol; transformar espacios públicos en lugares donde la convivencia, la inclusión y la participación ciudadana sean las verdaderas protagonistas.