Los alimentos del Lago de Texcoco que consumían los Mexicas
- Por Víctor Estala Banda
A ti ciudadano
A pesar del transcurso de los siglos, los mexicas siguen sorprendiéndonos. No solo la magnificencia urbanística de Mexico-Tenochtitlan o su ímpetu guerrero son estudiados. La relación de este pueblo nahua con la cuenca lacustre del Valle de México fascina a los especialistas.
Además de acoplarse a sus ciclos naturales, los tenochcas aprovecharon al máximo sus recursos. Es así que los alimentos del lago Texcoco fueron una parte fundamental de esta cultura mesoamericana.
Tras largos años de arduo peregrinaje, el arribo de los mexicas a la Cuenca de México durante el siglo XIV fue todo menos sencillo. Infructuosamente intentaron asentarse en Chapultepec, pero fueron expulsados por una coalición de las principales ciudades de la región: Azcapotzalco, Xaltocan, Culhuacan y Xochimilco. Tras ser vasallos de los acolhuas, los señores tepanecas permitieron que se asentaran en algún islote del lago de Texcoco.
Es en este momento cuando, de acuerdo a la tradición, los tenochcas encontraron la señal de su dios Huitzilopochtli para fundar su capital: el águila erguida sobre un nopal en la isleta que, con el tiempo, se convertiría en Mexico-Tenochtitlan. Tal suceso aconteció probablemente en el año 1325 d.C.
Aunque el lugar tenía asentamientos previos, parece ser que no era el sitio más idóneo para vivir. Estaba infestado de mosquitos y otras alimañas.
Además, al estar separado de tierra firme, parecía imposible que aquél pueblo pudiera residir allí. Pero contra todo pronóstico, los hijos del Quinto Sol encontraron la forma más óptima de aprovechar lo que les ofrecía el islote y el lago de Texcoco como sustento cotidiano.
El pasar del tiempo demostró que los mexicas no solo se convirtieron en el pueblo más poderoso de Mesoamérica, tras vencer a Azcapotzalco y otras ciudades.
También evidenció como aprendieron a aprovechar los animales y plantas del lago de Texcoco de forma cabal y equilibrada.
Lo primero que usaron como alimento fueron las huevas de insectos acuáticos, especialmente las del mosco de la orilla y la pulga de agua.
Con ellas preparaban una tortita llamada ahuautle, conocido actualmente como «caviar mexicano». Éste es un alimento altamente nutritivo.
También recolectaban otros insectos como hormigas, gusanos, chapulines y jumiles. Por otra parte, pescaban y cocinaban ajolotes, charales así como la artemia, un crustáceo del lago de Texcoco. Junto a ellos, cazaban diferentes especies de patos y garzas que habitaban el sistema lacustre, los cuales preparaban en mole, tamales y otros guisos.
Además de la fauna del lago, los tenochcas también aprovecharon la vegetación nativa. De sus aguas se obtenían diferentes algas, en especial el tecuítlatl, cuyo nombre traducido al español significa “excremento de las piedras”.
Fue bastante apreciada porque poseía un alto contenido de proteínas y un sabor peculiar. En la actualidad nosotros conocemos a esta microalga como espirulina, la cual es empleada como un potente suplemento alimenticio. Otras especies que recogían de las orillas eran quelites, verdolagas, tomates, ayocote (frijol silvestre), teocintle (maíz silvestre), tunas, nopales y quintoniles (amaranto).
Aunque Mexico-Tenochtitlan cayó frente a las huestes europeas y sus aliados el 13 de agosto de 1521, toda la riqueza alimenticia que los mexicas habían obtenido del lago de Texcoco pervivió.
Y aún con el pasar del tiempo y la desecación del sistema lacustre, sus alimentos silvestres se convirtieron en patrimonio gastronómico de poblaciones como la actual Xochimilco.
En las lagunas sobrevivientes del antiguo gran lago, se siguen consumiendo estos alimentos tan ricos en sus propiedades e historia.
Y así fue como los mexicas aprovecharon, como ningún otro pueblo, los alimentos del lago de Texcoco. Gracias a ello tuvieron una rica alimentación.