EL JEFE
- Por Editora M
En la Coordinación de Seguridad Vial se vive un ambiente que merece atención urgente. El comandante Vargas, quien ocupa una posición de poder dentro de la corporación, ha sido señalado por múltiples elementos —de forma anónima— por presuntos actos de acoso, abuso de autoridad y extorsión. Aunque no existen denuncias formales ante instancias internas o legales, el temor a represalias y a perder el empleo ha hecho que muchos prefieran callar y aguantar las actitudes del coma. Los testimonios coinciden en un patrón alarmante: se acusa le de exigir dinero a los elementos, de hostigar, y de escudarse en supuestas influencias. Aseguran que, aunque no ostenta oficialmente la coordinación, actúa como jefe con plena autoridad y sin supervisión. Ante este panorama, la llegada de un nuevo director representa una oportunidad para escuchar, investigar y actuar, garantizando no sólo a los agentes, sino a la ciudadanía ambientes libres de abuso.