La Columna

ESCUCHAR RÁPIDO

  • Por Editora M

Rápido para escuchar, lento para hablar y lento para la ira, deberá ser Santiago de la Peña Grajeda, ahora que tiene prácticamente la candidatura del PAN para la Presidencia Municipal de Chihuahua. Su primera acción deberá ser la de ponerse rostro a tierra y vestirse de humildad para empezar a convencer a los panistas que andaban con Jáuregui de que será un buen candidato y, en su caso, un buen Presidente Municipal de Chihuahua. Las heridas internas y los dolores del parto no pasarán rápido ni serán de un día para otro cicatrices. Sin embargo, hay tiempo para ello, afortunadamente, y si arropa un proyecto con los panistas y los ciudadanos chihuahuenses, las cosas podrían modificarse. Por lo pronto, Santiago tendría que acallar con trabajo, trabajo y más trabajo, las voces aquéllas que pregonan la sustitución de su perfil por un tercero en concordia -no discordia porque ya ha habido suficiente de eso- que llegara a calmar las cosas. Será el Comité Ejecutivo Nacional del PAN el que autorice la prosecución del proceso para darle la vuelta a la hoja a un triste episodio de la política estatal que ha causado mucha polémica en la vida de Chihuahua. Más puesto que un calcetín, dijo, el aún Secretario General de Gobierno.