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Rechazan trabajadores del IMSS aumento salarial del 8%

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Ciudad Juárez.— El anuncio de un incremento salarial global del 8 por ciento para los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) no logró desactivar las protestas en Ciudad Juárez, donde personal médico, de enfermería y administrativo mantiene la ocupación de las oficinas sindicales y exige una revisión de las condiciones laborales.

A tres semanas del inicio de las movilizaciones, los inconformes consideran insuficiente la nueva propuesta aprobada por el Consejo Técnico del IMSS, debido a que únicamente contempla un aumento directo del 4 por ciento al salario tabular, mientras que el porcentaje restante corresponde a prestaciones.

Lluvia Ramírez, enfermera especialista del Hospital General de Zona número 6, explicó que la principal exigencia del movimiento continúa siendo un incremento del 10 por ciento directo al salario, por lo que el acuerdo anunciado este miércoles no responde a las expectativas de los trabajadores.
La propuesta presentada por el director general del IMSS, Zoé Robledo, establece un ajuste del 4 por ciento al sueldo tabular y otro 4 por ciento al concepto de ayuda para pago de renta de casa habitación.

Aunque este esquema representa una mejora respecto al ofrecimiento inicial del 6.8 por ciento, rechazado durante la consulta sindical, los manifestantes sostienen que existe una diferencia sustancial entre incrementar el salario base y aumentar las prestaciones complementarias.

El desacuerdo mantiene abierto un conflicto laboral que comenzó el pasado 1 de octubre, cuando más de un centenar de trabajadores se concentró en el parque Borunda para denunciar no solamente el deterioro de su poder adquisitivo, sino también las condiciones en las que desempeñan sus actividades dentro de las unidades hospitalarias.

Desde entonces, el movimiento ha incorporado demandas relacionadas con el suministro de medicamentos, la disponibilidad de materiales médicos, el equipamiento hospitalario y la restitución del Régimen de Jubilaciones y Pensiones.

La inconformidad alcanzó uno de sus momentos de mayor tensión el 8 de octubre, cuando los trabajadores ocuparon las instalaciones sindicales ubicadas en la avenida Vicente Guerrero. Posteriormente realizaron marchas, vigilias y bloqueos en las inmediaciones de diversas unidades médicas.

El 13 de octubre, la movilización reunió a más de mil participantes, entre personal de enfermería, médicos y trabajadores de distintas áreas del instituto.

Luis Hernández, delegado del Hospital General de Zona número 6, sostuvo entonces que las manifestaciones se desarrollaban fuera de los horarios laborales, con la intención de evitar afectaciones a la atención de los derechohabientes.

Uno de los principales antecedentes del conflicto ocurrió el 14 de octubre, durante la consulta sobre la propuesta salarial del 6.8 por ciento. 

En Ciudad Juárez, el rechazo fue contundente: los recuentos preliminares registraron 7 mil 548 votos en contra y únicamente 325 a favor.

Estas cifras representaron aproximadamente el 96 por ciento de los sufragios contabilizados en contra del ofrecimiento, resultado que evidenció el nivel de inconformidad de la base trabajadora y contribuyó a la reapertura de las negociaciones nacionales.

Tras el resultado de la consulta, la dirigencia sindical solicitó revisar las condiciones del acuerdo, proceso que derivó en la nueva propuesta anunciada este miércoles por Zoé Robledo.

El funcionario federal señaló que el incremento responde a las demandas expresadas por los trabajadores mediante su votación. 

Adicionalmente, anunció compromisos para mejorar el abasto de insumos y el equipamiento hospitalario, así como la basificación de 10 mil 939 empleados identificados bajo la categoría 08.

Sin embargo, para los trabajadores movilizados en Ciudad Juárez, los anuncios representan avances parciales frente a una problemática que consideran más amplia y que requiere soluciones estructurales.

Ramírez reconoció que el incremento en las prestaciones constituye un beneficio económico, pero insistió en que el ajuste directo al salario permanece muy por debajo del 10 por ciento exigido desde el inicio del movimiento.

También planteó la necesidad de convocar a un congreso extraordinario en el que los delegados sindicales analicen las condiciones de la nueva propuesta y se garantice la participación de la representación de los trabajadores inconformes.

La enfermera cuestionó, además, la falta de acercamiento directo de la dirigencia sindical con quienes mantienen las manifestaciones y la ocupación de las oficinas en Ciudad Juárez.

El conflicto también ha puesto sobre la mesa las condiciones de operación de los hospitales públicos, particularmente las dificultades derivadas de la insuficiencia de medicamentos, materiales y equipo médico, problemas que, de acuerdo con los manifestantes, repercuten tanto en el desempeño de sus funciones como en la atención de los pacientes.

A estas demandas se suma la revisión del sistema de jubilaciones y pensiones, considerado por los trabajadores uno de los asuntos pendientes dentro de la relación laboral con el instituto.

Por ahora, la aprobación del incremento global del 8 por ciento no representa el cierre del conflicto en la frontera.

Las oficinas sindicales continúan ocupadas y los trabajadores mantienen sus exigencias, mientras permanece pendiente una definición sobre los mecanismos de negociación y la posibilidad de que la representación sindical convoque a una nueva deliberación.

El movimiento entra así en una nueva etapa: de la exigencia de un incremento salarial a la discusión sobre la representación sindical, las condiciones de trabajo y la capacidad institucional para atender las necesidades del personal que sostiene los servicios de salud en Ciudad Juárez.