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Se modifica aquí el mapa laboral con la pérdida de empleos de la maquila

  • Por Editora M

- El sector servicios absorbe parte de la fuerza laboral desplazada de la industria, pero especialistas advierten que el mayor riesgo para la ciudad no es únicamente perder puestos de trabajo, sino desaprovechar décadas de conocimiento técnico acumulado


Ciudad Juárez.— La pérdida de más de 70 mil empleos en la industria manufacturera y maquiladora de exportación desde 2023 está modificando el mapa laboral de Ciudad Juárez: mientras el sector industrial pierde participación, miles de trabajadores parecen encontrar alternativas en el comercio, restaurantes, servicios personales y pequeños negocios.

De acuerdo con Luis Enrique Villavicencio, especialista en desarrollo económico y vinculación estratégica, los datos más recientes de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) no permiten conocer individualmente qué ocurrió con cada trabajador que salió de la industria, pero sí revelan un cambio en la estructura del empleo.

Durante el segundo trimestre de 2026, explicó, el sector terciario alcanzó alrededor de 384 mil personas ocupadas, mientras que el secundario registró aproximadamente 341 mil. 
La diferencia muestra cómo las actividades relacionadas con comercio y servicios han ganado terreno frente a una economía juarense históricamente sostenida por la manufactura de exportación.

Para Villavicencio, el fenómeno plantea una preocupación que va más allá de recuperar las plazas desaparecidas: ¿qué está ocurriendo con el conocimiento acumulado durante años por técnicos, ingenieros y trabajadores especializados de la maquiladora?

Quienes salen de una planta pueden contar con experiencia en procesos productivos, calidad, mantenimiento, logística, automatización o administración industrial; sin embargo, convertir ese conocimiento en una empresa proveedora o en servicios especializados requiere financiamiento, clientes, certificaciones, equipo, redes empresariales y capacidad para soportar periodos prolongados antes de obtener rendimientos.

Investigaciones realizadas por el especialista entre empresarios vinculados con la industria de exportación en Chihuahua muestran precisamente esas barreras. 

Emprender dentro de las cadenas globales de valor no depende solamente del conocimiento técnico o de la llamada “cultura emprendedora”, sino de condiciones estructurales que permitan transformar experiencia industrial en nuevos proyectos productivos.

Villavicencio señala que también existen casos de exempleados de la industria que lograron aprovechar conocimientos y contactos adquiridos dentro de las plantas para detectar oportunidades, establecer alianzas y desarrollar actividades de mayor valor agregado. 

La diferencia, sostiene, está en la capacidad del entorno económico para conectar talento, financiamiento, demanda y redes empresariales.

El crecimiento del sector terciario podría representar una diversificación de la economía fronteriza, pero el especialista advierte que pasar de la manufactura hacia comercio y servicios no significa necesariamente avanzar hacia empleos o actividades de mayor productividad y valor agregado.

Así, detrás de los más de 70 mil puestos manufactureros perdidos desde 2023 existe un desafío de mayor alcance para Ciudad Juárez; evitar que técnicos, ingenieros y trabajadores especializados terminen completamente desvinculados de las capacidades productivas desarrolladas durante décadas.

La discusión, plantea Villavicencio, ya no debería limitarse a cuántos empleos puede recuperar la maquiladora, sino a cuánto de ese conocimiento industrial puede convertirse en nuevas empresas, proveedores locales, servicios especializados e innovación.

Para Juárez, la diferencia puede ser determinante: perder empleos industriales representa un problema laboral; dejar escapar junto con ellos décadas de experiencia, capacidades técnicas y conocimiento productivo representa un problema de desarrollo económico para toda la ciudad.