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Gobernar en la frontera: Cuando la política nacional se decide en Juárez

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_La politóloga Gisela Rubach Lueters analiza, desde Ciudad Juárez, los desafíos del poder, la certidumbre económica y la toma de decisiones en un territorio donde cada resolución central tiene impacto inmediato

 

 

Ciudad Juárez.-  “Ciudad Juárez no se gobierna como el resto del país”. La frase, contundente y sin rodeos, marcó el tono de la intervención de la politóloga y estratega política Gisela Rubach Lueters ante empresarios, líderes industriales y representantes del sector productivo, reunidos en Canacintra Juárez. Gobernar en la frontera planteó, exige una lectura distinta del poder, del tiempo político y de la relación entre decisiones nacionales e impactos locales.

La conferencia, titulada “Gobernar en la frontera: retos políticos, económicos y sociales de Ciudad Juárez”, no fue un ejercicio académico aislado. 

Fue una radiografía cruda de la fragilidad de la certidumbre, de la centralización del poder y de las tensiones que enfrenta una de las ciudades más estratégicas del país, pero también una de las más expuestas a decisiones tomadas lejos de su realidad cotidiana.

Gisela Rubach Lueters no es una figura ajena al análisis del poder. 

Con licenciatura y maestría en Administración por el ITAM, catedrática reconocida por su excelencia académica y pionera del marketing político en México y América Latina, su trayectoria la ha colocado como asesora de alto nivel en campañas, gobiernos y procesos estratégicos en diversos países de la región.

Ha sido directora general de consultores en marketing político, coordinadora de diplomados y seminarios especializados en el ITAM, conferencista internacional y autora de textos de referencia. 

Su trabajo le ha valido reconocimientos como su inclusión en el Salón de la Fama de Rid Latino en 2016 y el Premio Global a la Innovación Política en 2017.

Esa combinación de academia, práctica política y lectura internacional fue evidente en un discurso que alternó datos duros, metáforas culturales y advertencias estratégicas.

Decisiones centrales, impactos locales

Uno de los ejes centrales de su intervención fue la relación asimétrica entre el centro del país y las regiones, particularmente la frontera. 

Rubach Lueters fue clara al señalar que muchas decisiones que se toman a nivel nacional especialmente en el Congreso, tienen consecuencias directas y, en ocasiones, desproporcionadas en ciudades como Juárez.

“Lo que se decide allá, aquí pega como un misil”, advirtió al referirse a reformas, leyes o cambios de reglas que no siempre consideran la complejidad fronteriza.

En ese contexto, abordó el debate sobre la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, subrayando que contener o equilibrar el poder legislativo no es una discusión abstracta, sino un factor que define la viabilidad económica y social de los territorios.

Certidumbre; la palabra que hoy no existe

Si hubo un concepto que se repitió a lo largo del discurso fue certidumbre. Para Rubach Lueters, la inversión —especialmente la extranjera— depende de reglas claras, tiempos previsibles y señales políticas coherentes. 

Y hoy, dijo, México atraviesa un momento de incertidumbre.

“Estamos en un momento en el que no hay certidumbre. 

Y cuando no hay certidumbre, el capital se detiene”, señaló, al tiempo que llamó a la paciencia estratégica: “paciencia y cabeza fría, al menos hasta el primer martes de noviembre”.

Las decisiones políticas en Estados Unidos, el reacomodo de cadenas productivas, la relación con Asia, particularmente con Taiwán, y el clima electoral influyen directamente en la dinámica de ciudades como Juárez, cuya economía depende en gran medida del comercio exterior.

Rubach Lueters subrayó que Juárez no puede analizarse de manera aislada. 

Su posición geográfica la coloca en medio de tensiones globales; decisiones que se toman en Washington, movimientos de capital en Asia o ajustes en políticas comerciales repercuten de inmediato en la industria local.

En ese sentido, destacó el papel de la comunidad latina en Estados Unidos, cuya influencia política comienza a ser un factor relevante en la toma de decisiones que terminan impactando a México y, de manera particular, a la frontera.

Otro punto crítico fue la nueva legislación aduanera y su impacto en la competitividad. 

Para una ciudad industrial como Juárez, cada minuto detenido en la aduana representa una pérdida real.

“Cada minuto parado es un minuto perdiendo competitividad”, afirmó, recordando que, pese a todo, Juárez continúa siendo uno de los municipios con mayor nivel de ventas internacionales del país.

La advertencia fue clara; sin procesos eficientes y voluntad política, la frontera corre el riesgo de perder su ventaja estratégica frente a otros polos industriales.

Lejos de una visión pesimista, Rubach Lueters también habló de oportunidades. 

Mencionó la existencia y el potencial de clústers tecnológicos, como el de biotecnología, que podrían posicionar a Juárez en un nuevo mapa productivo si se articulan con visión y coordinación.

La automatización, la inteligencia artificial y herramientas como ChatGPT, Gemini, mencionadas como ejemplo, están redefiniendo la toma de decisiones, la productividad y la política misma. 

Para la estratega, entender hacia dónde se mueve el mundo no es opcional; es una condición para sobrevivir.

En una segunda parte de su reflexión, Rubach Lueters abordó los desafíos del liderazgo con presupuestos limitados. Retomó una frase clave; “Si todo es prioridad, nada es prioridad”, para advertir sobre los riesgos de dispersar esfuerzos en una ciudad con múltiples carencias.

Planteó la necesidad de un modelo de continuidad, basado en planeación, coordinación con el sector productivo, iniciativa privada y clústers, con un énfasis claro en la eficiencia.

Para que Juárez sea competitiva rumbo a 2027, identificó ejes críticos:

Agua

Seguridad

Ciudades y espacios inteligentes

Infraestructura de transporte

Talento técnico

Cultura, símbolos y voluntad política

El discurso también se permitió pausas reflexivas. Rubach Lueters recomendó releer a Octavio Paz y “El laberinto de la soledad” para comprender los símbolos culturales que influyen en la política mexicana. Incluso recurrió a la alegoría de Caperucita Roja, para explicar la necesidad de identificar al “lobo”: las amenazas reales que enfrenta una ciudad.

La pregunta quedó flotando: ¿quién manda, el mercado o la gente?

Juárez —dijo— tiene una riqueza cultural e histórica enorme, pero aún enfrenta el reto de convertirla en un verdadero atractivo estratégico.

Finalmente, la politóloga abordó un tema incómodo pero central; el enojo social. 

No todos están conformes con el rumbo del gobierno ni con las promesas incumplidas. 

Ese enojo, advirtió, no es homogéneo y debe entenderse por zonas, por sectores y por realidades concretas.

Ignorarlo, concluyó, es un error estratégico en cualquier proyecto político.