Chihuahua.– El secretario de Salud, Gilberto Baeza Mendoza, informó que, tras los estudios realizados en la localidad de Jicapore, municipio de Guadalupe y Calvo, se descartó la presencia de dengue y paludismo, y se confirmó que los casos registrados corresponden a un cuadro de gastroenteritis ocasionado por el consumo de agua contaminada.
Señaló que los análisis revelaron la presencia de bacterias en el suministro de agua, lo que habría generado la enfermedad entre la población. Asimismo, aclaró que algunas declaraciones públicas habían confundido el origen del problema al atribuirlo al dengue.
Precisó que desde hace más de dos semanas se atiende la situación mediante brigadas médicas y acciones de saneamiento.
“No dijimos que le echamos la culpa a Sinaloa, lo que señalamos es que, por la cercanía con comunidades de ese estado donde hay riesgo de dengue, debíamos estar alerta”, puntualizó Baeza Mendoza.
Subrayó que la intervención ha sido permanente y que se mantiene la presencia de unidades móviles y brigadas comunitarias para atender cualquier eventualidad.
Actualmente, no se reportan personas enfermas en Jicapore, comunidad que cuenta con alrededor de 40 habitantes. El funcionario aseguró que el riesgo de propagación es mínimo, ya que la gastroenteritis no es contagiosa y, en este caso, se originó por el consumo de agua contaminada.
Permanece en observación bebé abandonado en Valles
El secretario de Salud, Gilberto Baeza Mendoza, informó que el bebé localizado en la colonia Valles de Chihuahua permanecerá entre dos y cinco días más en el Hospital Infantil, bajo la tutela del DIF Estatal.
En ese sentido, destacó que hasta el momento el menor ha evolucionado de manera favorable y no presenta enfermedades ni padecimientos graves. De acuerdo con el reporte médico, el bebé se encuentra bajo observación constante y se espera que en los próximos días pueda recibir el alta hospitalaria.
Además, precisó que la Procuraduría del Menor es la instancia encargada de dar seguimiento al tema familiar y a la investigación correspondiente.
Asimismo, señaló que el menor no presentaba lesiones físicas, únicamente signos de exposición al frío, lo que permitió una rápida intervención médica. Gracias a ello, el bebé no sufrió desnutrición aguda ni complicaciones mayores, aunque se realizan estudios para garantizar que se encuentre en óptimas condiciones.