A ti ciudadano.
A la mayoría de nosotros nos toco celebrar el 12 de Octubre como el Día de la Raza.
Los libros y festivales en la escuela hacían énfasis en que el llamado Descubrimiento de America por el navegante genovés Cristóbal Colón en el año de 1492, había sido el punto de partida para la conformación de una nueva raza que nació por la mezcla de la raza española con las razas de los diferentes pueblos originarios.
Era un día para sentirse orgulloso de nuestra raza mestiza, la raza mexicana, la Raza de Bronce, pero tal
visión tenia su verdad pero también su lado incorrecto.
La versión del Día de La Raza hacía ver a todos los mexicanos, que éramos descendientes del mestizaje entre Aztecas y Españoles, una versión centralista emanada del centro del poder histórico, la Ciudad de México, la antigua Tenochtitlán, pero que ignoraba a todos los demás pueblos originarios.
No era, ni es así; el mestizaje fue producto de la mezcla de las razas de decenas de pueblos originarios con los españoles. La versión del Día de La Raza dejaba afuera a todos los pueblos que no fueran Aztecas.
Hoy en la mayoría de los países el sentido del 12 de Octubre ha cambiado, no es tanto un día de celebración o incluso de conmemoración, es mas bien un día de reflexión.
Un día de reflexión en que se recuerda la resistencia de los pueblos originarios de este continente, pero también de la diversidad cultural.
Un día en que dos sangres se fusionaron, pero no solo la Azteca y la Española. En las regiónes de Chihuahua y Nuevo México, entre las cuales esta la región de El Paso del Norte, convivieron Mansos, Sumas, Janos, Jumanos y Apaches. Mas al sur estaban los Conchos y en la Sierra los Tarahumaras y Tepehuanes, entre otros. Y al norte los Indios Pueblo, con los Tiguas, Piros, Sumas, Senecus, y Tacomes, entre otros tantos…
En esta región el encuentro de estos dos mundos se dio formalmente en 1598 cuando el Conquistador Juan de Oñate tomo posesión de los territorios al norte del Río del Norte y los llamó Provincia de la Nuevo México.
Esa es la historia, así fue y no se puede borrar ni cambiar y, a partir de ese año debido a ese evento, empezó el mestizaje en esta región.
Somos producto de ese encuentro. Sangre de Apaches y Mansos, y sangre española corre por nuestras venas.
12 de Octubre, un día de reflexión.
Y así es como la escultura El Encuentro de Juan Carlos Canfield, nos ayuda para crear una imagen de esos primeros pobladores de nuestra región los llamados Indios Mansos, de los que en realidad poco se sabe. El nombre les fue impuesto por los primeros exploradores españoles en la región, ya que eran amistosos, a diferencia de los indios barbaros.