Dicen que el pasado sábado, el mero día de San Valentín, la visita conyugal en el cereso de Aquiles Serdán estuvo a reventar.
Eso era de esperarse, lo que dicen que estuvo mal es que les cobraron por todo.
Las esposas de los reclusos comentan que con anticipación apartaron la visita íntima y una vez que lograron entrar les estaban cobrando más de lo acordado.
Fueron los malandrines de La Empresa los que estuvieron haciendo su agosto, cobrando por las visitas y claro que si no soltaban el billete pues no había delicioso, así que pues ni modo, a tener que pagar de nuevo.
Pero no solo era el cobro del cuarto, también estaban cobrando por colchón bueno, por televisión, por el mini Split y hasta por los controles de los aparatos.
Ya basta de tanta corrupción yo sé que los comandantillos de mentiras no van hacer nada, dice parte de un mensaje que publicó en las redes sociales una de las mujeres afectadas.
Pero parece que además las inconformes pasarán a la Comisión Estatal de Derechos Humanos a presentar su queja, aunque saben que de nada sirve, pero pues dijeron que van a ir.
Foto ilustrativa