Prevenir para que no ocurra: estrategia que redefine la seguridad en el estado
- Por Editora M
Ciudad Juárez.- La seguridad pública en Chihuahua transita por un enfoque que busca ir más allá de la reacción ante el delito.
En el centro de esta visión se encuentra la prevención y la participación ciudadana como pilares para construir entornos seguros y fortalecer el tejido social.
Para Rosa Isela Gaytán Díaz, subsecretaria de Participación Ciudadana y Prevención del Delito de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, el mayor logro en materia de seguridad no es la atención de un hecho delictivo, sino evitar que éste ocurra.
La funcionaria sostiene que el mejor escenario es aquel que no genera nota roja, aquel en el que la intervención temprana, la organización comunitaria y la atención a los factores de riesgo logran inhibir la violencia.
Bajo este principio, la estrategia estatal se enfoca de manera prioritaria en niñas, niños, adolescentes, jóvenes, padres de familia y docentes, sectores considerados clave para la prevención de las violencias y la delincuencia desde su origen.
Este enfoque forma parte del modelo de seguridad centinela, impulsado por la gobernadora Maru Campos y el secretario de Seguridad Pública del Estado, Gilberto Loya, un esquema que integra inteligencia predictiva con inteligencia social.
De acuerdo con Gaytán Díaz, la prevención no se concibe como un conjunto de acciones aisladas, sino como una política pública estructurada, medible y con resultados visibles a corto, mediano y largo plazo.
Uno de los ejes más sólidos de esta estrategia es la seguridad escolar, donde se han consolidado brigadas preventivas que involucran de manera directa a la comunidad educativa y a los entornos vecinales.
Actualmente, más de 23 mil personas, entre docentes, estudiantes, madres y padres de familia, así como vecinos participan en estas brigadas, enfocadas en atender problemáticas como el acoso escolar, el abuso y maltrato infantil, el consumo de sustancias, la salud mental y los riesgos derivados del uso inadecuado de redes sociales.
Estas acciones se complementan con actividades recreativas, artísticas y culturales que fortalecen la convivencia y promueven valores como el respeto, la empatía y la corresponsabilidad.
La subsecretaria destaca que la prevención requiere generar vínculos de confianza y espacios seguros donde las niñas, niños y jóvenes puedan desarrollarse sin miedo.
En paralelo, la estrategia contempla el rescate y fortalecimiento de rutas seguras, mediante la capacitación de más de mil 300 ángeles guardianes centinela, así como la implementación de puntos de resguardo provisional en zonas de alta afluencia escolar.
Este modelo piloto, desarrollado principalmente en Ciudad Juárez y Chihuahua capital, incorpora tamizajes y seguimiento durante todo el ciclo escolar, permitiendo identificar factores de riesgo y canalizarlos oportunamente a las instancias correspondientes.
Programas como Identidad Centinela han permitido intervenir de manera directa en escuelas de nivel básico y medio superior, beneficiando a miles de estudiantes a través de talleres de crianza saludable, educación vial y uso responsable del 911.
Estas acciones se coordinan con áreas especializadas, como las unidades K-9 y la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, garantizando un enfoque preventivo, respetuoso y alineado con los derechos humanos en operativos escolares como la revisión de mochilas.
La participación ciudadana se consolida a través del Pacto por la Prevención y la Participación Ciudadana, una estrategia que ha impactado a más de 936 mil personas en todo el estado.
Este esfuerzo ha permitido la conformación y capacitación de redes vecinales, juveniles, de comercios y de padres de familia, que funcionan como mecanismos de detección temprana de conflictos y situaciones de riesgo, evitando que éstos escalen a conductas delictivas.
Otro componente relevante es el programa Senderos Seguros, mediante el cual se han establecido más de 50 corredores en ocho municipios, con alrededor de 170 puntos de resguardo capacitados.
Esta iniciativa integra acciones de recuperación de espacios públicos, iluminación, señalización y ferias de servicios, con una perspectiva de género transversal que busca reducir riesgos y garantizar trayectos más seguros, especialmente para mujeres, niñas y adolescentes.
Gaytán Díaz subraya que la policía de proximidad y la justicia cívica juegan un papel clave dentro del modelo preventivo, al fomentar la mediación comunitaria y la resolución pacífica de conflictos cotidianos.
Más de 17 mil personas han participado en actividades vecinales, escuadrones infantiles y acciones comunitarias que promueven la convivencia pacífica, el respeto a la ley y la confianza entre ciudadanía y autoridades.
Finalmente, la subsecretaria enfatiza que Chihuahua avanza hacia un modelo de prevención integral y articulado, reconocido incluso a nivel nacional como una de las primeras estrategias estructuradas en su tipo.
“La ciudadanía no es únicamente receptora de políticas públicas, es protagonista en la construcción de soluciones”, afirma, al señalar que el objetivo es dejar un legado institucional que trascienda administraciones y consolide comunidades más organizadas, solidarias y seguras.
La apuesta, concluye, es clara; fortalecer la prevención y la participación ciudadana para que la violencia no llegue a materializarse y la seguridad deje de medirse solo en cifras delictivas, para empezar a reflejarse en la tranquilidad cotidiana de las familias chihuahuenses.