Chihuahua.- Las inmediaciones del Centro de Convenciones y Exposiciones de Chihuahua amanecieron este sábado bajo un estricto cerco de seguridad y vigilancia. El despliegue incluye a grupos de policías apostados estratégicamente en los techos del recinto, elementos del Cuerpo de Bomberos, agentes de la Subsecretaría de Movilidad, personal de Protección Civil, cadetes de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) y policías municipales, quienes custodios de manera coordinada el perímetro del complejo.
Este imponente operativo resguarda el escenario donde se llevará a cabo una concentración masiva convocada en respaldo a la gobernadora María Eugenia Campos Galván. El evento busca emitir un pronunciamiento de alcance nacional, cobijado por el arribo de la plana mayor del Partido Acción Nacional (PAN) a la capital del estado.
Al respecto, el alcalde de Chihuahua, Marco Antonio Bonilla Mendoza, confirmó la asistencia de múltiples presidentes municipales provenientes de diversas regiones del país. Los ediles acuden a la entidad para cerrar filas con la mandataria chihuahuense frente a los recientes señalamientos y la presión política ejercida desde Morena, partido al que la oposición acusa de aplicar un doble rasero en la procuración de justicia y el trato político, favoreciendo a sus propios militantes.
El presidente municipal detalló que entre los liderazgos que ya se encuentran en la ciudad destacan al menos ocho alcaldes integrantes de la Red Mexicana de Ciudades Amigas de la Niñez, organismo que él mismo encabeza. Entre las figuras nacionales que firmarán el respaldo se encuentran Miguel Ángel Varela Pinedo, alcalde de Zacatecas; Giovani Gutiérrez Aguilar, de Coyoacán; Mauricio Tabé Echartea, de Miguel Hidalgo; Cecilia Patrón Laviada, de Mérida; Alma Mireya González Sánchez, de Quiroga, Michoacán; Alfonso Jesús Martínez Alcázar, de Morelia, y Antonio Astiazarán Gutiérrez, de Hermosillo, Sonora.
El encuentro político y el despliegue de las fuerzas del orden público reflejan la magnitud de un conflicto que, de acuerdo con los organizadores, ha superado el terreno del simple choque partidista en Chihuahua. Los liderazgos locales y nacionales coinciden en que la entidad enfrenta una disputa institucional de fondo que ha escalado de manera formal a un conflicto en la relación directa entre el Estado y la Federación.