Chihuahua.- El secretario de Salud Gilberto Baeza Mendoza, informó que hasta el momento no se ha registrado ningún caso de la llamada diarrea explosiva en la entidad.
En ese sentido, aclaró que no existe evidencia de este padecimiento en México y que por lo tanto, no hay motivo para emitir una alerta sanitaria.
Además, subrayó que los cuadros diarréicos que se han presentado en la región no corresponden a esta enfermedad y que no existe relación directa con el término que ha circulado en algunos espacios informativos.
“No, no hemos tenido este tipo de padecimientos diarréicos y no necesariamente están relacionados con este mal”, puntualizó Baeza Mendoza.
Además, explicó que las autoridades estatales y federales mantienen un monitoreo constante a través de las vigilancias epidemiológicas, con el objetivo de detectar cualquier anomalía en la salud pública.
Finalmente, recomendó mantener medidas preventivas básicas para evitar enfermedades gastrointestinales como cocinar bien los alimentos, lavar frutas y verduras y consumir productos en buen estado.
Advierte Salud que vapeadores y cigarros son igual de dañinos
Baeza Mendoza, señaló que no existe una estadística específica que compare los daños de los vapeadores frente a los cigarrillos convencionales, pero aclaró que ambos son perjudiciales para la salud y generan adicción debido a la nicotina.
En ese sentido, subrayó que aunque algunos sectores intentan presentar los vapeadores como una alternativa menos dañina, la realidad es que también representan riesgos importantes para quienes los consumen.
“Ambos son malos, ambos son perjudiciales a la salud y ambos generan un tipo de adicción”, enfatizó Baeza Mendoza.
Asimismo, hizo un llamado a la sociedad, especialmente a los padres de familia, para mantener a los jóvenes alejados de estas prácticas y recordó que el consumo de cigarros, vapeadores, alcohol y drogas constituye un problema de salud pública que afecta directamente el bienestar de las nuevas generaciones.
Finalmente, reiteró la importancia de la prevención y la educación como herramientas clave para reducir el consumo de estas sustancias.