En el empresariado juarense parece que las aguas vuelven a su cauce. Canacintra, que en marzo de 2025 dejó el CCE por considerar que su voz no estaba suficientemente representada, ahora analiza regresar. ¿Reconciliación o simple ajuste de tablero? Su presidente, Carlos Noé, dice que “Juárez va primero”. La frase suena impecable, pero deja una pregunta incómoda: ¿qué cambió desde aquella ruptura? Porque si las diferencias siguen ahí, entonces quizá no estamos ante una reconciliación, sino ante la necesidad de volver a negociar. Regresar a la mesa también modifica equilibrios, representatividades y espacios de poder dentro del sector empresarial. La palabra “unidad” luce muy bien en el comunicado, pero debajo de la mesa siempre hay quienes hacen cuentas. La verdadera noticia, entonces, no será que Canacintra vuelva al CCE, sino bajo qué condiciones lo hará y quién saldrá fortalecido. Porque en Juárez la unidad empresarial es necesaria, sí, pero tampoco está de más preguntar qué se negoció para conseguirla. Al final, entre apretones de manos, discursos de unidad y buenos propósitos, queda una pregunta que merece respuesta; ¿reconciliación empresarial o nuevo pacto de conveniencia?