La Columna

ENCUENTRO CASUAL

  • Por Editora M
ENCUENTRO CASUAL

Los gestos importan tanto como las palabras, y la regidora morenista Mary Adame acaba de enviar un mensaje que ha levantado una que otra ceja. Su encuentro con Brighite Granados, presidenta del Comité Ejecutivo Estatal de Morena, fue presentado como una charla amena y comprometida con el partido, pero tiene un fondo bastante profundo. No fueron pocos los seguidores del alcalde Cruz Pérez Cuéllar —los llamados "crucistas"— que sintieron el movimiento como una puñalada, hablando incluso de traición. Y es que, aunque Adame nunca ha sido del círculo íntimo del alcalde, su cercanía con la dirigencia estatal en este momento de abierta disputa no parece una coincidencia. La regidora parece jugar al equilibrista en una cuerda floja entre intereses encontrados, tratando de quedar bien con todos, aunque termine por no convencer a nadie.