No nada más tiene nombre y apellido de Juárez la reforma electoral local. También tiene nombre y apellido para el Partido Acción Nacional, para el canallesco Movimiento Ciudadano y, en general, para todos los partidos políticos. Pregúntenle qué opina Marcobón de este asunto, o el impresentable Caballo Lozoya de Emecé. Lo que sucede es que el tema de la alternancia de género no ha sido resuelta aún. Para algunos especialistas el Estado no tiene competencia porque la materia es federal y debería estar insertada en la Constitución federal. Los partidos son entes de interés público con extensión nacional y el Comité Ejecutivo Nacional de cada uno de éstos son los que rigen su vida interna. Para otros, la libertad y ma soberanía estatal le permiten al congreso local legislar esos temas sin problema alguno porque el territorio le hace nacer la competencia.