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EL TIRO

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EL TIRO

Un tiro sobre la chihuahueneidad se dieron en la semana El Cuauhtemiño y Santiago de la Peña. Empezó con el dardo envenenado que le lanzó el Secretario General de Gobierno al legislador con eso de que ni siquiera es de Chihuahua. El tema consistía en entender la importancia para el tráfico de la ciudad del proyecto de la Línea Poniente 5 y la necesidad de aprobar en el Congreso el crédito de 300 millones de pesos para tal fin. Eso enardeció a El Cuauhtemillo que declaró ser chihuahuense por tres aristas. Dijo haber nacido en Nicolás Bravo, Madera, vivir ahí 14 años, irse a Juaritos y residir allá 33 años y luego 5 más en la ciudad de Chihuahua con el confort de una curul. Además devolvió el veneno al decir que no tenía la culpa de que haya funcionado el dedazo a favor de Santi. El que se lleva aguanta, dicen por ahí, así que el Secretario podrá meterse en el proceso interno de Morena. Donde si se pasó El Cuau fue cuando dijo que un espectacular costaba 35 millones de pesos al mes. Ahí si habría que preguntarle de cuál loción usa que huele así.