Huele a pudrición el Juzgado Séptimo de Distrito con cabecera en Ciudad Juárez. Su titular, Luis Rivas Eduardo Rivas Martínez, liberó sin más ni más al dueño del Crematorio Plenitud. Sus argumentos fueron para muchos expertos anti jurídicos y plagados de irracionalidad, aderezados con una fuerte sospecha de estar contaminados de corrupción. No puede entenderse de otra manera que haya tomado esa decisión cuando de por medio están las familias de centenares de cuerpos que fueron vejados y humillados después de su muerte. Obviamente habrá Apelación para esa resolución y hasta amparo para contrarrestar la infamia de que fue objeto además la sociedad juarense al sufrir decisiones judiciales absurdas.