En la grilla local hay datos que empiezan a pesar más que los rumores, y el más reciente número de Massive Caller ya comienza a leerse en ese sentido. César Jáuregui no solo se mantiene al frente dentro del panismo rumbo a Chihuahua capital, sino que además sigue dibujando una línea ascendente que pocos pueden ignorar: 22.2 en febrero, 23.8 en marzo y ahora 24.1 por ciento. No es un salto espectacular, pero sí una ruta constante, y en política la constancia suele valer más que los destellos. Lo interesante no está solo en el dato, sino en cómo se ha construido esa percepción. Mientras otros perfiles apenas empiezan a moverse o medir terreno, Jáuregui ha mantenido presencia pública desde la responsabilidad que hoy ocupa. Reuniones con empresarios, líderes de colonias, profesionistas, comerciantes y distintos grupos sociales han sido parte de una agenda visible, sin dejar de lado el papel institucional que le exige la Fiscalía. Esa mezcla entre investidura, cercanía y oficio político es la que hoy parece estar reflejándose en las mediciones. La lectura en los corrillos azules es clara: el Fiscal sigue consolidándose como el perfil más competitivo rumbo a la alcaldía. No se trata todavía de una definición, pero sí de una señal que comienza a repetirse en números y en conversación política. Por lo pronto, la ruta de Jáuregui sigue al alza, y eso en el PAN capitalino ya empieza a mover piezas.