Para que vean que no es lo mismo ser borracho que cantinero, a El Máclovish y al Meño Aguirre se los va a cargar un rato la tierra de López Obrador. Ahora vienen las de la contra, aunque no es de cal para las muchas de arena que ellos hicieron, pero cuando menos si les rozará la lumbre en las corvas al caminar. Seguramente apretarán los dientes cuando se enteren de la resolución de un Juez del Distrito Morelos que urgió a reabrir el caso de la denuncia que fue interpuesta en su contra por extorsión millonaria. La neta, ambos personajes se dejaron caer y bajaron melocotones por montón a los procesados duartistas sin pensar que algún día esa rueda de la fortuna que es la política estaría de cabeza para ellos. El General Jáuregui seguramente ya palpó esa papa caliente y la dejará correr como es, porque el denunciante tiene derecho a aportar las pruebas que abren en su poder y los imputados, que son reconocidos abogansters, sabrán defenderse.