Somos llegará a su primera elección en Chihuahua con un frente interno que comienza a generar interrogantes. Versiones surgidas de su propia estructura estatal señalan un distanciamiento entre los grupos que participaron en la organización del partido en Chihuahua capital y Ciudad Juárez, derivado de diferencias por el liderazgo y la conducción política en la entidad. La tensión habría escalado hasta provocar la salida de integrantes de la estructura fronteriza, aunque hasta ahora no existe un pronunciamiento público del partido que detalle el número de renuncias o confirme una ruptura formal. El episodio ocurre en un momento particularmente sensible. Apenas el 15 de julio, la dirigencia nacional de entonces Somos México anunció que Julián LeBarón buscará la candidatura al Gobierno de Chihuahua en 2027, una definición política temprana para una organización que apenas comenzaba a instalar sus estructuras territoriales. Un mes después, el dirigente estatal Víctor Vega aseguraba que el partido tenía alrededor de 12 mil afiliados en Chihuahua, tres mil de ellos en Ciudad Juárez. Dentro de las versiones que circulan entre integrantes vinculados al proyecto aparece precisamente la eventual candidatura de LeBarón como uno de los puntos que profundizaron las diferencias entre los grupos de Chihuahua y Juárez. También se menciona al empresario Héctor Durán como una figura con influencia sobre el equipo fronterizo y se le atribuye haber impulsado el retiro de esa estructura. La crisis organizativa se suma a un arranque institucional accidentado. El partido obtuvo su registro nacional el 25 de junio, pero el INE le ordenó modificar la denominación “Somos México”, así como su emblema y colores; el Tribunal Electoral confirmó posteriormente esa determinación y finalmente la organización adoptó oficialmente el nombre SOMOS. Es decir, antes de entrar plenamente a la competencia electoral de 2027, la nueva fuerza política ya tuvo que resolver disputas sobre nombre, identidad gráfica y ahora enfrenta versiones sobre diferencias en su estructura chihuahuense. Para SOMOS, el asunto no se limita a quién encabezará cada grupo. Ciudad Juárez representa una parte relevante de la estructura que el propio partido decía haber construido en Chihuahua y será uno de los territorios determinantes de la elección de 2027. La definición pendiente es institucional; establecer quién conduce la organización estatal, cuál será la relación entre Chihuahua y Juárez y bajo qué reglas se procesarán las candidaturas. Mientras esas respuestas no sean públicas, la disputa interna seguirá acompañando el estreno electoral del partido.