-Encubrimiento familiar agrava caso, detienen a los abuelos maternos
Ciudad Juárez.– El caso del menor encontrado sin vida dentro de un costal de ixtle en la zona de “Los Kilómetros” dio un giro que ha generado mayor indignación social, luego de que autoridades de la Fiscalía General confirmaran que los abuelos maternos del niño intentaron encubrir el crimen.
De acuerdo con las investigaciones, el menor de entre uno y dos años de edad fue localizado el pasado 10 de marzo en un terreno baldío, sin ropa y con huellas de violencia, lo que derivó en una indagatoria por posible infanticidio, indicó el Fiscal Carlos Manuel Salas.
Los peritajes establecieron que la causa de muerte fue por un golpe severo en la cabeza.
La madre del niño fue identificada como Vianey Esmeralda H. De 24 años y se informó de manera extraoficial que mató al niño a golpes en el baño de su casa donde lo tenía amarrado porque lloraba mucho.
Luego de asesinar a su hijo se fue en JuárezBus y en Uber a los kilómetros, acompañada por su pareja, con el niño en brazos donde lo abandonó dentro de un costal.
En el avance más reciente del caso, trascendió que familiares directos, específicamente los abuelos maternos, habrían ocultado información clave para evitar que se conociera la responsabilidad en el crimen, lo que ahora forma parte de la línea de investigación de la Fiscalía.
Este nuevo elemento refuerza la hipótesis de que el menor no solo fue víctima de violencia extrema, sino también de un entorno familiar que habría fallado en su protección.
El cuerpo del niño permanece en el Servicio Médico Forense sin ser reclamado.
La Fiscalía de Distrito Zona Norte continúa con operativos, entrevistas a vecinos y revisión de cámaras de vigilancia en busca de esclarecer completamente los hechos y deslindar responsabilidades.
El caso ha provocado una fuerte reacción social en Ciudad Juárez, no solo por la brutalidad del crimen, sino por el posible encubrimiento dentro del núcleo familiar, lo que abre el debate sobre la violencia infantil, la omisión de cuidados y la responsabilidad de las redes familiares en la protección de menores.