-Incendio en el kilómetro 23 revive una crisis que el municipio no logra contener
Ciudad Juárez.– El incendio registrado en un predio baldío ubicado en el kilómetro 23 de la carretera a Casas Grandes, donde el Departamento de Bomberos combatió el fuego provocado por aproximadamente 300 llantas en desuso, es apenas la manifestación más reciente de uno de los problemas ambientales más graves y persistentes de Ciudad Juárez; la disposición ilegal de neumáticos usados.
Mientras una cuadrilla de Bomberos continúa este jueves con labores de enfriamiento y remoción del material para evitar una reignición, las autoridades buscan localizar al propietario del terreno, donde además fueron detectados residuos industriales y una importante acumulación de basura.
Sin embargo, especialistas y autoridades coinciden en que el verdadero problema va mucho más allá de este incendio.
Una ciudad inundada de llantas
La Dirección General de Servicios Públicos Municipales reconoce que las llantas representan uno de los residuos sólidos urbanos más difíciles de controlar.
Las cifras oficiales muestran la magnitud del fenómeno.
En los primeros tres meses de 2026 fueron retiradas 40 mil 661 llantas abandonadas en calles, parques, camellones y terrenos baldíos, un incremento del 232% respecto al mismo periodo del año anterior.
Desde el inicio de la actual estrategia municipal se han retirado más de un millón 35 mil llantas de la vía pública.
Tan solo durante una jornada intensiva del programa Juárez Amanece Limpio fueron recolectadas 3 mil 180 toneladas de llantas, evidencia de la enorme acumulación existente.
Los números reflejan una realidad preocupante; mientras miles de neumáticos son retirados cada mes, otros continúan apareciendo en lotes baldíos, diques, arroyos y zonas despobladas.
Los focos rojos
Información de la Dirección de Limpia identifica que cerca del 40% de las llantas recolectadas durante el primer trimestre de 2026 provenían únicamente de cinco colonias.
División del Norte
Tierra y Libertad
Andrés Figueroa
Villa Colonial
Praderas del Pacífico
A estas zonas se suman constantemente tiraderos detectados en el Parque Oriente, áreas cercanas al relleno sanitario, arroyos urbanos y predios de la periferia, como el ubicado en la carretera a Casas Grandes.
El combustible perfecto
Para los cuerpos de emergencia, las llantas representan uno de los materiales más peligrosos durante un incendio.
Cada neumático contiene derivados del petróleo, acero, caucho y diversos compuestos químicos que, al arder, generan temperaturas extremadamente altas y una combustión prolongada.
Durante la quema se liberan contaminantes como partículas finas,
monóxido de carbono,
hidrocarburos aromáticos policíclicos,
compuestos orgánicos volátiles,
dioxinas y furanos cuando existen otros materiales mezclados.
Estas emisiones deterioran la calidad del aire y representan un riesgo para personas con enfermedades respiratorias, adultos mayores, niñas y niños.
Además, los residuos aceitosos que deja la combustión pueden infiltrarse al suelo y contaminar el subsuelo.
Un problema de salud pública
Las llantas abandonadas no solamente representan riesgo de incendios.
Cuando permanecen a la intemperie almacenan agua de lluvia, convirtiéndose en criaderos ideales para mosquitos transmisores de enfermedades como dengue, zika y chikungunya.
También favorecen la proliferación de arañas, garrapatas y fauna nociva, situación advertida en diversas ocasiones por la Dirección de Limpia.
Millones almacenados
Paradójicamente, incluso el centro de acopio municipal enfrenta enormes desafíos.
Tras el incendio registrado a principios de julio en esas instalaciones, Protección Civil informó que el sitio almacenaba alrededor de 3.5 millones de neumáticos, de los cuales el fuego alcanzó entre 250 mil y 300 mil, equivalente al 10 o 15 por ciento del total.
La dependencia señaló que las adecuaciones preventivas realizadas en años recientes evitaron que el incendio consumiera la totalidad del material, lo que habría significado semanas de combustión continua.
¿Quién genera el problema?
Autoridades municipales han señalado reiteradamente que parte importante de las llantas abandonadas proviene de:
desponchadoras,
talleres mecánicos,
llanteras,
vulcanizadoras,
ciudadanos que las depositan ilegalmente en lotes baldíos o camellones.
El Reglamento de Aseo contempla sanciones para quienes sean sorprendidos tirando neumáticos en la vía pública, además del cobro por su recolección y disposición final.
Una crisis ambiental permanente
El incendio del kilómetro 23 vuelve a exhibir un problema estructural que Ciudad Juárez arrastra desde hace décadas.
Aunque el municipio ha logrado retirar más de un millón de neumáticos de la vía pública, las cifras oficiales demuestran que el flujo de llantas abandonadas continúa superando la capacidad de respuesta institucional.
Mientras no exista una cultura efectiva de disposición responsable, un sistema de reciclaje con mayor capacidad y una vigilancia más estricta sobre quienes generan estos residuos, los incendios de llantas seguirán representando un riesgo permanente para la salud pública, la calidad del aire y el medio ambiente de la frontera.